Statement of the FL Bishops on the Anniversary of Roe v. Wade (in English and Spanish)

 

 

 

 

 

 

 

 
Statement of the Catholic Bishops of Florida on the 45th Anniversary of Roe v. Wade
January 22, 2018
 

On this sad anniversary, we invite deeper reflection on the outcome of the U.S. Supreme Court’s decision in Roe v. Wade. Instead of being a place of safety, the womb has become a place of vulnerability for the developing child. Children are defenseless in the womb often as a result of their mothers’ vulnerability to the social ills that persist in our culture.

Three quarters of abortions are performed on women whose incomes are below 200% of the federal poverty level.1,2

One’s race affects even the unborn, as 60% of abortions are of minority children.3 Fears over the ability to meet the needs of a disabled child lead to more abortions as well; consider that 67% to 85% of pregnancies end in abortion when the child is diagnosed with Down syndrome in the womb.4

Abortion is a direct assault on human life; devaluing the poor, minorities and the disabled harms human dignity. This brings to mind the observation articulated with our brother bishops of the United States in Forming Consciences for Faithful Citizenship that, “All the life issues are interconnected, for erosion of respect for the life of any individual or group in society necessarily diminishes respect for all life.” (no. 25)

In 2015, elected officials in Florida attempted to protect women against the predatory practices of those who perform abortions by requiring a 24-hour reflection period. This allows for greater deliberation on an irreversible decision and ensures better informed consent of the patient. Comparable medical procedures are performed after a prior visit with a physician. The practice among abortionists is altogether different as it can take place in a single visit. It preys upon the mother’s vulnerability – which becomes the child’s vulnerability – by seeking to act before fears are allayed and concerns are addressed. We hope that the courts, which are still reviewing a challenge to the law, will recognize the value of a reflection period before a woman undergoes an abortion and ends a life.

Pope Francis calls us to address the needs of the vulnerable who live at the margins, the peripheries, to be people who accompany, assist and truly encounter the other. In a particular way, we thank those who accompany vulnerable women through their pregnancies. Pregnancy support centers show genuine care for women and their unborn children, and alleviate the vulnerability that otherwise prompts many to consider what should be unthinkable, the aborting of one’s child.

Ministries that facilitate healing and reconciliation for those whose vulnerability prompted the abortion of their children perform a praiseworthy service. Oftentimes, solitude and abandonment make women prey to abortion. Men, too, experience profound regret over their roles or experiences in the abortion of their children. In ministries such as Project Rachel, hope is often restored, and deeper wholeness achieved with God’s grace.

We renew the call to stand together in solidarity to protect the unborn child, and the child’s vulnerable parents, and to address the social concerns that put them at risk.

 

Most Rev. Thomas G. Wenski
Archdiocese of Miami
Most Rev. Gerald M. Barbarito
Diocese of Palm Beach
Most Rev. Frank J. Dewane
Diocese of Venice

Most Rev.  John G. Noonan
Diocese of Orlando

Most Rev. Felipe J. Estévez
Diocese of St. Augustine 
Most Rev. Gregory L. Parkes
Diocese of St. Petersburg
Most Rev. William A. Wack, C.S.C.
Diocese of Pensacola-Tallahassee 
Most Rev. Peter Baldacchino
Archdiocese of Miami 
Most Rev. Enrique E. Delgado
Archdiocese of Miami 

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1 Jerman J, Jones RK and Onda T, Characteristics of U.S. Abortion Patients in 2014 and Changes Since 2008, New York: Guttmacher Institute, 2016, https://www.guttmacher.org/report/characteristics-us-abortion-patients-2014.

2 The 2017 federal poverty level equals an income of $12,060 for individuals.

3 Dehlendorf CE and Weitz TA, Access to abortion services: a neglected health disparity, Journal of Health Care for the Poor and Underserved, 2011, 22(2):415–

421.

4 Natoli, J. L., Ackerman, D. L., McDermott, S. and Edwards, J. G. (2012), Prenatal diagnosis of Down syndrome: a systematic review of termination rates (1995–

2011). Prenat Diagn, 32: 142–153.

Diocese of Palm Beach's Annual Rosary & Prayer in West Palm Beach

Join Bishop Gerald M. Barbarito and other faithful on Jan. 22, 2018, as we pray for the protection of the unborn child.   View our Events Calendar for details

 

 

 

 

 
Declaración de los Obispos Católicos de la Florida en el 45º Aniversario de Roe vs Wade
22 de Enero del 2018

 

En este triste aniversario, invitamos a reflexionar más profundamente sobre el resultado de la decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos referente a Roe vs Wade. En vez de ser un lugar seguro, el vientre se ha convertido en un lugar vulnerable para el niño en desarrollo. Con frecuencia, los niños son indefensos en el vientre debido a la vulnerabilidad de su madre con respecto a los males sociales que persisten en nuestra cultura.

Tres cuartos de los abortos son realizados en mujeres cuyas entradas están por debajo del 200% del nivel de pobreza federal.1,2 La raza afecta hasta a los no nacidos, ya que el 60% de los abortos son de niños minoritarios.3 El temor acerca de la habilidad para hacerle frente a las necesidades de un niño discapacitado también lleva a más abortos; consideren que del 67% al 85% de los embarazos terminan en aborto cuando el niño, aún en el vientre, es diagnosticado con el síndrome de Down.4

El aborto es un asalto directo a la vida humana que, devaluando a los pobres, a las minorías, y a los discapacitados, daña la dignidad humana. Esto nos recuerda la observación articulada con nuestros hermanos obispos de los Estados Unidos en Formando la Conciencia para ser Ciudadanos Fieles que, “Todas las cuestiones sobre la vida están conectadas, ya que la erosión del respeto a la vida de cualquier individuo o grupo en una sociedad necesariamente reduce el respeto a todo tipo de vida”. (no. 25)

En el 2015, los funcionarios elegidos en la Florida propusieron una ley requiriendo un período de reflexión de 24 h oras antes de un aborto, con la intención de proteger a la mujer en contra de las prácticas predatorias de quienes realizan abortos. Esto permite una mayor deliberación sobre una decisión irreversible y asegura un consentimiento mejor informado de la paciente. Procedimientos médicos comparables son realizados después de una visita previa a un médico. La práctica entre los que realizan abortos es totalmente distinta, y puede tener lugar en una sola visita. Se aprovechan de la vulnerabilidad de la madre – que se convierte en la vulnerabilidad del niño – tratando de actuar antes de que los temores sean mitigados y las preocupaciones abordadas.  Tenemos la esperanza de que las cortes, que todavía están revisando un reto a la ley, reconocerán el valor de un período de reflexión antes de que una mujer se someta a un aborto y termine una vida.

El Papa Francisco nos llama a abordar las necesidades de los vulnerables que viven en las márgenes, en la periferia; a que seamos personas que acompañan, que ayudan, y que realmente encuentran al prójimo. Particularmente, les damos las gracias a quienes acompañan a las mujeres durante su embarazo. Los centros de apoyo de los embarazos muestran una verdadera preocupación por las mujeres y por sus hijos no nacidos, y alivian la vulnerabilidad que, de otra manera, llevaría a muchas a considerar lo que debe ser impensable, abortar a su propio hijo.

Los ministerios que facilitan la sanación y la reconciliación para aquéllas cuya vulnerabilidad las llevó a abortar a su hijo, realizan un servicio digno de encomio. Muchas veces, la soledad y el abandono hacen de las mujeres presas del aborto. También los hombres experimentan un profundo remordimiento por su papel en el aborto de su hijo. En ministerios como Proyecto Raquel, con frecuencia se restaura la esperanza, y se alcanza una profunda integridad por la gracia de Dios.

Renovamos el llamado a mantenernos unidos solidariamente para proteger al niño no nacido y a sus padres vulnerables, y abordar las preocupaciones sociales que los ponen en riesgo.

 
Rev. Thomas G. Wenski
Arquidiócesis de Miami
Rev. Gerald M. Barbarito
Diócesis de Palm Beach
Rev. Frank J. Dewane
Diócesis de Venice

Rev.  John G. Noonan
Diócesis de Orlando

Rev. Felipe J. Estévez
Diócesis de St. Augustine   

Rev. Gregory L. Parkes
Diócesis de St. Petersburg

Rev. William A. Wack, C.S.C.
Diócesis de Pensacola-Tallahassee
Rev. Peter Baldacchino
Arquidiócesis de Miami
Rev. Enrique E. Delgado
Arquidiócesis de Miami

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1 Jerman J, Jones RK and Onda T, Characteristics of U.S. Abortion Patients in 2014 and Changes Since 2008, New York: Guttmacher Institute, 2016, https://www.guttmacher.org/report/characteristics-us-abortion-patients-2014.

2 El nivel federal de pobreza del 2017 es igual a una entrada de $12,060 por individuo.

3 Dehlendorf CE and Weitz TA, Access to abortion services: a neglected health disparity, Journal of Health Care for the Poor and Underserved, 2011, 22(2):415–421.

4 Natoli, J. L., Ackerman, D. L., McDermott, S. and Edwards, J. G. (2012), Prenatal diagnosis of Down syndrome: a systematic review of termination rates (1995–2011). Prenat Diagn, 32: 142–153.

Diocese of Palm Beach's Annual Rosary & Prayer in West Palm Beach

Únase al Obispo Gerald M. Barbarito y a otros fieles el 22 de enero de 2018, para orar por la protección del niño por nacer. Vea nuestro Calendario de Eventos para mayor información